Tus datos
Cuántos registros sirven de verdad, cuántos están duplicados, cuántos contactos ya no trabajan allí y cuántos campos están vacíos o mal usados.
Casi nadie necesita comprar otra herramienta. Necesita saber por qué la que tiene no funciona. Auditamos tu CRM, tus datos y tu proceso de venta, y te damos un informe con lo que está roto y en qué orden arreglarlo.
Una auditoría de CRM es una revisión externa de tus datos, de cómo usa el equipo la herramienta y de tu embudo de ventas. Termina en un informe que dice qué está roto, cuánto te cuesta y qué arreglar primero. Se hace con un usuario de solo lectura, sin tocar nada, y tarda una semana.
Puedes contratar la auditoría completa o solo el frente que te preocupa.
Cuántos registros sirven de verdad, cuántos están duplicados, cuántos contactos ya no trabajan allí y cuántos campos están vacíos o mal usados.
Quién entra y quién no, qué funciones se usan, qué se rellena a mano pudiendo ser automático y cuánto pagas por licencias que nadie abre.
Diagnóstico del proceso comercial: en qué paso se cae la gente, cuánto tarda una oportunidad en morir, qué cuentas llevan meses sin que nadie las toque y qué se promete y no se cumple.
Velocidad real, si convierte o solo se visita, si Google la encuentra y qué está costándote posiciones frente a quien te compite.
No te pedimos que prepares nada. Nos conectamos y miramos nosotros.
Un usuario de solo lectura en tu CRM y, si aplica, acceso a la analítica de la web. Nada más. No tocamos ni modificamos nada.
Cruzamos tus datos con fuentes verificadas y revisamos el proceso con quien lo vive: normalmente una llamada corta con un comercial y otra con quien dirige.
Un documento claro con lo que está roto, cuánto te está costando en dinero o en tiempo, y una lista priorizada de qué haríamos primero. Con o sin nosotros.
Una auditoría honesta a veces concluye que no nos necesitas. Preferimos decirlo a venderte un proyecto que no te va a servir.
Hay dos casos en los que ni siquiera hace falta auditar.
Si después contratas el proyecto que salga del informe, el importe de la auditoría se descuenta íntegro de la factura.
Pedir presupuestoDesde 490 €, precio cerrado antes de empezar. Una auditoría comercial de este tipo suele costar bastante más en el mercado; la nuestra es corta a propósito: una semana, un informe y una llamada. Si después contratas el proyecto, se descuenta entera.
Un informe escrito con el estado real de tus datos y tu proceso, cuánto te está costando cada problema, y una lista priorizada de qué arreglar primero. Más una llamada para repasarlo contigo.
Una semana desde que tenemos los accesos. Si el CRM es grande o hay varias fuentes de datos, dos.
No. Trabajamos con un usuario de solo lectura. No modificamos ni borramos nada durante la auditoría.
Pues te has gastado 490 € en dormir tranquilo, que es bastante más barato que un proyecto de cinco cifras que no hacía falta. Nos ha pasado y lo hemos dicho.
Sí, pero entonces la auditoría es del embudo y de los datos que tengas, aunque estén en Excel. De hecho es el mejor momento: saber qué necesitas antes de comprar herramienta.
Depende de cómo vendes, no de la comparativa de turno. Si tu equipo vive de llamar y cerrar, suele encajar Pipedrive o el nuestro. Si haces marketing y ventas juntos, HubSpot. Si ya pagas uno, casi siempre conviene arreglarlo antes que cambiarlo. La auditoría termina con una recomendación concreta, también si es seguir en Excel un tiempo más.
La consultoría te cobra por horas y suele acabar recomendando más horas. La auditoría tiene precio cerrado, dura una semana y acaba en una lista de qué arreglar en qué orden. Si luego contratas el proyecto, se descuenta entera.
Es lo primero que se ve: quién entra, cuándo, qué rellena y qué campos están muertos. Y de ahí sale si el problema es la herramienta, los datos o que nadie ha montado la vista que hace útil abrirla.
Va aparte, desde 1.500 €. La auditoría mira hacia dentro, el estudio mira hacia fuera: tamaño de mercado, competencia y oportunidades por sector.
Desde 490 €, una semana y un informe que dice qué arreglar primero. Es la forma más barata de trabajar con nosotros y la única que puede acabar en "no nos necesitas".